La conciliación es una utopía en mi vida

Mi primer encontronazo con la conciliación fue hace 11 años cuando aún no se hablaba mucho del tema.

Autónoma, con mi primer embarazo bastante avanzado fui a informarme de las opciones que tenía para poder pasar aunque sea los dos primeros meses con mi bebé.

Salí decepcionada, confundida y cabreada de la oficina de empleo y de la seguridad social.

Mis opciones eran: 

1.Baja por maternidad cerrando el negocio y cobrando una miseria ya que por consejo de mi asesor tenía una base de cotización muy baja.
2. Contratar personal.

Conclusión: Cerré el negocio 1 mes. 

Cuando regresé con mi hijo en brazos me dí cuenta que era imposible compatibilizar la maternidad con un negocio que tenía que estar abierto al menos 10 horas al día así que en un principio dejaba al bebé todos los días con una amiga, pero al final acabé cerrando.

Como volví a quedarme embarazada muy pronto dejé a un lado el tema laboral. 

Me puse en marcha cuando mi segundo hijo tenía 9 meses (y el primero casi dos años).

Ilusa de mí pensando que encontraría algo que me permitiera Conciliar.

Encontré un trabajo que me gustaba mucho así que lo cogí con todas sus consecuencias:
  • Horarios rotativos incluyendo sábados y domingos.
  • Jefes inflexibles que no cambiaban turnos.
  • Cada vez más carga de trabajo.
  • Etc, etc, etc.
 Me perdí los primeros pasos de mi segundo hijo, el día de reyes y miles de cosas que lamentablemente nunca se recuperan.

Hoy en día, con dos niños de 9 y 10 años y las gemelas de 1 año sencillamente veo la conciliación a años luz. 

Porque tener un trabajo (ya no te digo el que te guste sino simplemente el que pilles) significa meter a las niñas en la guardería miles de horas y tener a los dos mayores en el cole desde el aula matinal hasta las extraescolares. Con lo cual me sale más rentable económicamente quedarme en casa. Ni que decir, repito, que el tiempo perdido lejos de tus hijos jamás se recupera.

Las madres y los padres tenemos derecho a ver crecer a nuestros hijos, a jugar, a que tener niños no sea un handicap para acceder o mejorar en el trabajo.

No quiero ser solo una madre, pero tampoco quiero perderme lo mejor de la maternidad.

Me uno a los muchos padres que pedimos que conciliar sea una realidad, que los políticos hablen menos y hagan más al respecto, que no tengamos que RENUNCIAR ni a nuestra familia ni a nuestro futuro laboral.

#ConciliarEsVivir

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